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Tu negocio, en la IA que ya usas

Pregúntale a Claude
por tu propia tienda.

No un asistente que te contesta generalidades de internet. Le preguntas qué se te está acabando y te responde con lo que hay en TU estante, hoy, porque está leyendo tu inventario de verdad. Viene con tu plan, no te cobramos nada aparte y lo conectas en un rato con la guía de abajo.

Consulta tu inventario, y nada más: tu caja, tu plata y tus facturas no están a su alcance. Mira dónde está el límite.

En la bodega, alguien recibe mercancía: abre una caja, escanea un producto y lo acomoda en el estante, y el inventario se actualiza solo. La dueña del negocio revisa en su laptop las cifras de su inventario en Norvu.

  • $0

    de más en tu factura. Va con tu plan desde Impulsa y no se cobra aparte.

  • 0

    maneras de tocar tu caja, tu plata o tus facturas: esas cosas no existen del lado de la IA.

  • 90 días

    y la llave se vence sola. Antes de eso la apagas cuando quieras, y deja de servir de una.

Por qué esto importa

Ya sabes usar la IA. Lo que no sabe la IA es cómo va tu negocio.

Un martes cualquiera te acordaste, mientras cerrabas, de que hace rato no vendes esas cajas que compraste en enero. Abriste el chat, escribiste la pregunta y te respondió con consejos de manual: rota el inventario, mide tus productos, revisa la demanda. Todo cierto y nada tuyo. No sabía cuántas cajas eran, ni cuánto te costaron, ni desde cuándo estaban ahí, porque nunca las ha visto.

Esto es lo que cambia. Le das permiso una sola vez y desde ahí el asistente pregunta por dentro de tu Norvu antes de responderte. La misma pregunta deja de tener una respuesta de manual y pasa a tener una respuesta con nombre, cantidad y fecha. Sigues usando el mismo chat de siempre, en el celular, tal como ya lo usas.

Sin conectar

“¿Qué me está sobrando?” y te contesta con recomendaciones generales que sirven para cualquier tienda del mundo, o sea que no sirven para la tuya.

Conectado a tu Norvu

La misma pregunta, y te responde con los productos que llevan meses quietos en tu bodega, cuántos hay y cuánta plata tienes metida ahí.

Qué le puedes preguntar

Estas son preguntas de verdad, y estas son las respuestas que ya te da.

Se lo escribes como se lo dirías a un empleado de confianza. No hay que aprenderse comandos, ni nombres de pantallas, ni un idioma nuevo.

¿Qué se me está acabando?

La pregunta de todas las mañanas, respondida sin bajar a contar. Te dice qué quedó por debajo del punto en que tocaba reponer, cuánto queda de cada cosa y en qué bodega está.

¿Cuánta plata tengo quieta en el estante?

Lo que compraste y todavía no has vendido, sumado a precio de costo. Es la plata que ya saliste a poner y que está esperando en una caja, no en tu bolsillo.

¿Qué lleva meses sin moverse?

Lo que se quedó pegado. Le preguntas y te lo lista, para que decidas si lo sacas en promoción, lo devuelves o dejas de pedirlo. Necesita la caja encendida: sin ventas registradas no hay con qué medirlo.

¿Qué se me vence pronto?

Por lote y por fecha, con lo más cerca de vencer primero. Sirve para rebajarlo a tiempo en vez de enterarte el día que un cliente te muestra la etiqueta.

¿Qué es lo que de verdad me mueve el negocio?

Cuáles son los pocos productos que hacen la mayoría de tu movimiento y cuáles apenas se asoman. Deja de comprar por corazonada y empieza a comprar por lo que pasa en tu propio local.

¿Qué entró y qué salió esta semana?

El movimiento de cada producto, con fecha y motivo. Cuando un número no cuadra, en vez de armar el rompecabezas a mano le preguntas y te lo cuenta en orden.

Todo esto sale de tu inventario, que es la pieza base de Norvu y la que tiene el dato bueno. Entre mejor tengas cargado el inventario, mejores respuestas te va a dar: no adivina nada, solo lee lo que tú ya tienes ahí.

Hasta dónde llega

Saber qué NO puede tocar tranquiliza más que saber qué puede.

Las cinco primeras no son una promesa de que no lo vamos a hacer: del lado de la IA ni siquiera existe la manera de pedirlo, así que no se puede pedir mal lo que no se puede pedir. La última sí es un candado que pusimos nosotros, a propósito.

  • Tu caja y tu plata

    Abrir caja, cerrarla, meter o sacar efectivo, cobrar una venta, anularla, dar un descuento. Nada de eso existe como herramienta, así que no hay nada que se pueda pedir mal.

  • Tus facturas

    Ni emite, ni transmite, ni toca una resolución. La facturación de tu negocio no está al alcance de ningún asistente.

  • Tu plan y tu plata con nosotros

    No cambia de plan, no contrata, no cancela y no ve tu medio de pago. Lo que se cobra lo decides tú desde tu cuenta, como siempre.

  • Tus usuarios y sus permisos

    No invita gente, no crea roles y no se sube el sueldo a sí mismo. Un asistente que pudiera editar permisos podría darse los que le falten, y eso está cerrado de raíz.

  • El precio de lo que ya tienes

    No le cambia el precio ni el costo a un producto que ya está en tu catálogo, aunque tu propio rol te deje hacerlo a ti. Si le pides dar de alta algo nuevo puede ponerle precio, porque un producto sin precio no sirve para nada, pero lo que ya está en el estante lo repricias tú.

  • El negocio del vecino

    Tu llave lleva tu negocio adentro y la base de datos no le enseña otra cosa, ni por error ni a propósito. Cada quien ve lo suyo y nada más.

Cómo se cuida

La IA nunca alcanza más de lo que alcanza la persona.

La llave que conectas no es una llave maestra: se emite sobre un usuario tuyo y hereda su rol tal cual. Si a esa persona no le tienes habilitado ver algo, el asistente tampoco lo ve. Es la misma cerradura que ya usa tu negocio por dentro, no una segunda puerta que alguien se inventó por fuera.

Y encima de eso hay un techo que no se puede levantar desde ninguna configuración: por esta conexión solo salen cosas de inventario, aunque el usuario sea el dueño y adentro lo pueda todo. Un dueño conectado no ve su caja por aquí. Está hecho a propósito así.

  • La apagas y se apagaCuando revocas una llave, deja de servir en la siguiente pregunta. No hay que esperar a que caduque nada.
  • Se muere sola si la olvidasSe vence a los tres meses, y también si pasa dos meses sin que nadie la use. Una llave olvidada es una llave abierta.
  • Tiene freno de manoUn asistente en bucle no puede castigarte el sistema ni dejarte por fuera de tu propia caja: su ritmo está contado aparte del tuyo.
  • Queda escrito, hasta lo que solo miróCada consulta y cada cambio quedan anotados con la llave que fue y la persona a cuyo nombre iba, en el mismo registro de siempre.
  • Cambiar existencias se detiene a preguntarEl día que llegue a poder ajustar el stock, no lo ajusta: deja la petición esperando a que una persona la confirme, y vale para ese número exacto y para ningún otro.
Sin letra menuda

Qué no hace, y no vamos a fingir que sí

No opera tu negocio mientras duermes, no te manda correos a proveedores, no cobra, no factura y no decide nada por su cuenta. Hoy en los planes que puedes contratar solamente consulta. Preferimos que te sepas el límite desde el principio a que lo descubras un día que necesitabas otra cosa.

Guía de configuración

Cómo se conecta, paso por paso.

De aquí para abajo se pone técnico, y está bien: si llegaste hasta aquí es porque lo vas a conectar. Se hace una sola vez y queda andando. Si prefieres que lo hagamos nosotros contigo, escríbenos y lo dejamos listo.

Antes de empezar: necesitas un plan Impulsa o superior (el plan Gratis no trae esta conexión) y que quien pida la llave sea el dueño del negocio o un administrador. La llave se emite sobre un usuario y hereda su rol, así que conviene pensar de una vez con el rol de quién quieres que consulte el asistente.

  1. Pide tu llave

    Hoy la llave la emitimos nosotros a petición tuya, no hay todavía un botón dentro de Norvu para sacarla solo. Escríbenos por WhatsApp, dinos con qué correo entras a Norvu, de qué negocio es y con el rol de qué usuario quieres que consulte el asistente. Te la mandamos y se ve una sola vez: apenas llegue, guárdala donde guardas tus contraseñas, porque no se puede volver a mostrar. Si se te pierde, no pasa nada, se anula la vieja y se emite otra.

    Es un texto largo que empieza por nvk_. Junto con la llave te llega la dirección exacta de tu servidor, que es la que vas a pegar en los pasos de abajo donde dice TU-DIRECCION.

    Quiero mi llave

  2. Conecta Claude Code

    Es el camino más corto: un comando en la terminal y ya. Reemplaza TU-DIRECCION y TU-LLAVE por lo que te llegó en el paso 1.

    claude mcp add --transport http norvu \
      https://TU-DIRECCION/api/v1/mcp/rpc \
      --header "Authorization: Bearer TU-LLAVE"

    Para comprobar que quedó registrada, claude mcp list. Debe aparecer norvu en la lista.

  3. Conecta Claude para escritorio

    Claude para escritorio todavía no tiene una casilla donde pegar una llave como la nuestra, así que va por un puente, que es una manera elegante de decir que hay un programita en el medio que le pasa la llave por ti. Abre el archivo de configuración de Claude (en el menú Configuración, pestaña Desarrollador, botón Editar configuración) y agrega este bloque:

    {
      "mcpServers": {
        "norvu": {
          "command": "npx",
          "args": [
            "-y", "mcp-remote",
            "https://TU-DIRECCION/api/v1/mcp/rpc",
            "--header", "Authorization: Bearer TU-LLAVE"
          ]
        }
      }
    }

    Guarda el archivo y cierra Claude por completo, no solo la ventana. Al volver a abrirlo debería aparecerte Norvu entre sus conexiones. Necesitas tener Node instalado en el computador para que npx funcione.

  4. Compruébalo con una pregunta

    No hay mejor prueba que la de verdad. Escríbele algo que solo pueda saber si está leyendo tu negocio, por ejemplo: “usando Norvu, dime qué productos tengo por debajo del punto de reposición”. Si te responde con nombres y cantidades que reconoces, quedó lista. Si te responde en general, sin nombres, es que no está usando la conexión: dile explícitamente que use Norvu.

Si algo no cuadra

Dice que no estás autorizado
La llave está mal pegada, le sobra un espacio o ya la revocaron. Vuelve a copiarla completa, desde la n de nvk_ hasta el último carácter, sin comillas de más.
Dice que tu plan no incluye esto
Estás en el plan Gratis. Esta conexión empieza en Impulsa; míralo en los planes.
Dice que ese rol no puede conectar un agente
La llave se emitió sobre un usuario cuyo rol no tiene habilitado conectar un asistente. En Norvu, en ConfiguraciónRoles, ese permiso vive en el grupo Acceso IA. Habilítalo en el rol que corresponda, o pídenos la llave sobre otro usuario.
Se queja de que va muy rápido
El asistente se quedó en un bucle preguntando. Es el freno haciendo su trabajo. Espera un momento y vuelve a preguntar, esta vez una cosa a la vez.
Conecta pero no ve casi nada
El rol de la llave es más corto de lo que creías. El asistente nunca ve más que la persona: revisa qué tiene habilitado ese rol en Configuración › Roles.
Todavía no

¿Y ChatGPT?

Todavía no se puede, y preferimos decírtelo aquí a que lo intentes media hora. ChatGPT solo acepta conexiones que pidan permiso con su propio sistema de acceso, y la nuestra funciona con una llave que tú pegas. Es un cambio que nos toca hacer de nuestro lado y en eso estamos. Cuando quede, lo vas a leer en esta misma página. Mientras tanto, con Claude funciona hoy.

Antes de conectarlo

Lo que todo el mundo pregunta.

¿Esto tiene un costo aparte?

No. Va con tu plan desde Impulsa y no te cobramos nada encima. Si conectas tu propia cuenta de Claude, lo que esa cuenta te cueste es cosa tuya y de ellos: nosotros no te cobramos por preguntar. El plan Gratis no trae esta conexión.

¿La IA puede dañarme el inventario?

Hoy no, porque en los planes que puedes contratar solo consulta: pregunta y responde, no cambia nada. Y hay una cosa que ni siquiera cuando pueda escribir la va a hacer sola: cambiarte las existencias de un producto. Esa se detiene y queda esperando a que una persona la confirme, viendo el número exacto que le están pidiendo. La confirmación vale para esa acción y para ninguna otra: si el asistente cambia un solo dígito, ya no le sirve y tiene que volver a pedirla. Crear o corregir la ficha de un producto no pasa por esa confirmación, así que si vas a darle esa mano, dásela a alguien de confianza.

¿Y si le presto la llave a alguien y me arrepiento?

La apagas y deja de servir en la siguiente pregunta, sin esperar nada. Además la llave se vence sola a los tres meses, y si pasa dos meses sin usarse también se muere. Una llave olvidada es una llave abierta, así que preferimos que se cierren solas.

¿Sirve con ChatGPT?

Todavía no. ChatGPT solo acepta conexiones que se autentican con su propio sistema de permisos, y la nuestra funciona con una llave que tú pegas. Estamos trabajando en hablar el idioma que ChatGPT pide. Mientras tanto, con Claude funciona hoy.

¿Puede el asistente ver más de lo que veo yo?

Nunca. La llave se emite sobre un usuario de tu negocio y hereda su rol exacto. Si ese usuario no puede ver algo, el asistente tampoco. Y hay un segundo techo encima: aunque el usuario sea el dueño y lo pueda todo, por esta conexión solo salen las cosas de inventario.

¿Queda registro de lo que hace?

Sí, y no solo de lo que cambia: también de lo que consulta. Cada llamada queda anotada con cuál llave fue, qué pidió y en nombre de qué persona, en el mismo registro que ya guarda lo que hacen tus usuarios.

Tu inventario ya tiene las respuestas. Solo falta que las puedas preguntar.

Va con tu plan y se conecta una sola vez. Si quieres, lo hacemos contigo en una llamada y lo dejamos andando.

Quiero ver qué responde Quiero conectarlo